Zamba, canción y mujer. Historia, música y danza
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| Pareja de bailarínes demostrando, hace años, sus habilidades. |
«De vuelta a Ñuñoa encontramos a nuestros amigos entretenidos en danzar. Habían conseguido un par de músicos y bailaban minués y danzas populares españolas, quizás las más graciosas del mundo. Las que me gustaron fueron el cuando y la zamba, bailadas y cantadas con más expresión y entusiasmo que lo que permiten las costumbres de la ciudad, pero sin salir de los límites del decoro.>>
La zamba tenía que ver con el amor pícaro, el hombre le desliza un cumplido a la dama en el baile, y al parecer era bien visto del bailarín ser picaron y carismático.
Todavía lo es.
La coreografía de la zamba
- Simple: que se compone de dos movimientos que suman un compás. Se asemeja a un paso tradicional de folklore pero “acompasado” al ritmo que la zamba en cuestión proponga.
- Con sobre paso: cuatro pasos en en un compás y medio, empezando con el pie derecho y poniéndole el peso del cuerpo, bajando la cintura y levantando nuevamente para repetir con la izquierda. Se utiliza mucho para las vueltas.
- Con punteo: un poco más rápido que el anterior, darían unos tres movimientos en compás y medio. Comienza con el izquierdo y levemente demora detrás el derecho inclinando a su favor levemente el cuerpo. Ahí puntea con el pie derecho y se lo lleva para adelante y demorar ahora el izquierdo para repetir y retomar la caminata. Bueno para entrar en el arresto, bajo, y luego expandir hacia arriba.
La zamba carpera, haciendo su nombre honor a las grandes carpas que cobijan a los asistentes de los carnavales del noroeste argentino. Es asociada también a un ritmo más rápido y marcado, un buen ejemplo de zamba carpera serían La Cerrillana o las interpretadas con charango.
La zamba alegre, representando al centro del país, un poco siempre dentro y cerca de Santiago del Estero, La Rioja, Mendoza, Catamarca y Tucumán
Favorece esta al bailarían galanteador, estilo muy apreciado en el centro y oeste del país.
Zamba refalosa también está relacionada a la zamacueca teniendo una gran aceptación en el Siglo XIX en el norte de Chile.
Zambas más famosas, viejas y recordadas
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| Zamba Refalosa, un documento historico que detalla su coreografía. |
La famosa Zamba de Vargas, recordando la batalla entre Felipe Varela y una conjunción de paisanos y criollos de Santiago, Tucumán Y Catamarca.
La pomeña , zamba que puja su lugar hacia el trono de las más cantadas por su simple belleza. Obra maestra de un duo que hace de las suyas en esto de la zamba: Gustavo Leguizamon y Manuel Castilla.
Al jardín de la república, con letra y música de Virginio Carmona. Un clásico de los clásicos, la cantaron todos, Chalchaleros, Cafrune, Sosa, y muchos otros.
Angélica, también letra y música de un sólo artista: Roberto Cambaré. Los Nocheros se la cantaron al país entero no hace muchos años.
Luna Cautiva, del majestuoso Chango Rodríguez. También gana pro melodía y porque se parece mucho a lo que debería tener toda zamba y de cómo está tan presente en Córdoba como en el norte del país.
Si llega a ser tucumana, otra ontológica que involucra a Leguizamon y a Pérez o Perezito, también cantada y recantada en todo nuestros hermosos patios de tierra y salones parroquiales.
Luna tucumana, zamba de instituto y colección, canon del maestro atahualpa late en el corazón del país desde hace muchos años. Representativa y poderosa, invocadora de un símbolo poderoso del folklore argentino: la luna.
La Zamba de mi Esperanza de Luis Profilli, que recogió Cafrune y exploto con Los Chalchaleros por todo el país como una canción símbolo.
Zamba para olvidar es una que gusta muchísimo y tiene gran aceptación popular, con una letra poderosa y un ritmo bailable lento y sentido. La mano del maestro Daniel Toro.








